Utilizar la lectura para escapar de la soledad

Lectura

Elizabeth Strout quiere a sus personajes. Los escucha y hace que los escuchemos. Con una sencillez aparente que te desarma, con aquella depuración estilística que solo consiguen los mejores, la narradora norteamericana nos vuelve a acercar a una pandilla de vidas humanas para mostrarnos las miserias, las contradicciones, las grietas. Las historias de Strout nos permiten conocer mejor a quienes nos rodean y nos dan pistas para saber quién somos nosotros mismos. Porque las tragedias ajenas no están tan lejos de las propias. Todas las familias desgraciadas lo son a su manera, dice la famosa frase de Tolstoi. Tanto tú cómo yo acabamos queriendo mal y complicándonos la existencia más de lo que haría falta.

Elizabeth Strout admite que sus libros tratan siempre de un mismo tema: el amor imperfecto. Que quizás es el único amor posible. Para decirlo en las palabras que el personaje de Patty querría dirigir a una amiga suya pero no encuentra el momento de pronunciar, “todos lo hacemos lo mejor que sabemos, y queremos de manera imperfecta, Angelina, pero está bien así”.